Diagnóstico y tratamiento del Trastorno del Espectro Autista

Diagnóstico y tratamiento del Trastorno del Espectro Autista

¿Qué es el autismo?

El autismo, denominado Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición del desarrollo que afecta a 1 de cada 68 niños según estadísticas divulgadas en 2014, en los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Se manifiesta desde edades tempranas a través de alteraciones en la comunicación, en el juego e interacción social y en la presencia de comportamientos repetitivos e intereses restringidos. Se habla de espectro, ya que estas particularidades del desarrollo son variables en su presentación y severidad y conforman un cuadro con manifestaciones diversas y necesidades singulares. En el presente artículo describimos su diagnostico y el posterior tratamiento del autismo.

¿Cuáles son los síntomas nucleares?

De acuerdo con los criterios diagnósticos del Manual Estadístico y Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM por sus siglas en inglés), en su quinta versión, los síntomas nucleares del TEA se encuentran dentro de los trastornos del neurodesarrollo y se centran en dos grandes dominios:

A.           Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos, manifestado por los siguientes déficits actuales o por los antecedentes:

1.            Deficiencias en la reciprocidad socioemocional que varían desde un acercamiento social anormal y fracaso de la conversación recíproca, pasando por la reducción de intereses, emociones o afectos compartidos, hasta la ausencia total para iniciar o responder a la interacción social.

2.            Deficiencias en las conductas comunicativas no verbales usadas en la interacción social que pueden variar desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada, pasando por anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal o déficits en la comprensión y uso de gestos, hasta una falta total de expresión facial y de comunicación no verbal.

3.            Deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones. Comprenden las dificultades para ajustar el comportamiento en diferentes contextos sociales, las dificultades para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos, hasta la ausencia de interés por otras personas.

 B.            Patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidas y repetitivas que se manifiestan en al menos dos de los siguientes puntos:

1.            Habla, movimientos o manipulación de objetos estereotipada o repetitiva (estereotipias motoras simples, ecolalia, manipulación repetitiva de objetos o frases idiosincráticas).

2.            Excesiva fijación con las rutinas, los patrones ritualizados de conducta verbal y no verbal o excesiva resistencia al cambio (como rituales motores, insistencia en seguir la misma ruta o tomar la misma comida, preguntas repetitivas o extrema incomodidad motivada por pequeños cambios).

3.            Intereses altamente restrictivos y fijos de intensidad desmesurada (como una fuerte vinculación o preocupación por objetos inusuales y por intereses excesivamente circunscritos y perseverantes).

4.            Híper o hipo reactividad a los estímulos sensoriales o inusual interés en aspectos sensoriales del entorno (como aparente indiferencia al dolor/calor/frío, respuesta adversa a sonidos o texturas específicas, sentido del olfato o del tacto exacerbado, fascinación por las luces o los objetos que ruedan).

¿A qué edad se presenta?

Hay consenso en considerar las señales de alarma que permiten sospechar que un niño pequeño, entre los 12 y 36 meses, y aún antes del año de vida, podría presentar desviaciones en el desarrollo considerados dentro de la condición del espectro autista.

El DSM V establece como criterio que los síntomas deben estar presentes en las primeras fases del período de desarrollo, pero pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades limitadas o pueden estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida.

Mientras más temprano se reconozcan y detecten estas alteraciones en el desarrollo de la comunicación, de la interacción social y de la conducta, mayores serán las posibilidades de actuar oportunamente, optimizar las capacidades del niño, mejorar el pronóstico y la calidad de vida de la familia y su hijo.

¿Cuáles son los signos de alarma para consultar a un profesional?

La ausencia de conductas de juego y de comunicación social en etapas del desarrollo en que deberían estar presentes o la pérdida de habilidades previamente adquiridas a cualquier edad, son signos de alarma a los que debemos prestar atención.

Los mejores observadores son los padres, por ser quienes comparten el mayor tiempo con sus niños, también los maestros de jardines maternales pueden colaborar en detectar comportamientos atípicos en la comunicación y la conducta y por supuesto, los pediatras, como médicos de cabecera, que realizan el seguimiento y control de niño sano.

Señales de alarma clave en niños de 12 a 30 meses:

1.            ¿Puede tu niño sostener la mirada cuando le hablas?

2.            ¿Responde con una sonrisa cuando le sonríes?

3.            ¿Responde a su nombre cuando lo llamas?

4.            ¿Intenta comunicarse con gestos señalando lo que desea o mostrándote lo que le interesa?

5.            ¿Imita cosas que haces?

6.            ¿Muestra interés por otros niños?

7.            ¿Puede tu hijo realizar un juego imaginativo? Por ejemplo, ¿hace como si le da de comer al bebé, toma de una taza vacía?

8.            ¿Has observado pérdida de palabras y habilidades previamente adquiridas?

La respuesta afirmativa a algunas de estas preguntas no determina un diagnóstico, significa que algo en el desarrollo del niño puede no estar bien y requiere una consulta profesional oportuna y especializada.

Existen cuestionarios de pesquisa que permiten a los padres o cuidadores registrar la presencia de conductas vinculadas a la comunicación, al juego y a la conducta del niño, con el fin de valorar el riesgo de tener esta condición.

              CSBS DP – Escalas de comunicación y conducta simbólica. Lista de chequeo de infantes y deambuladores (6 a 24 meses).

              M-CHAT-R/F – Lista de chequeo modificada para autismo en deambuladores revisada con seguimiento (16 a 30 meses).

              Q-CHAT – Lista de chequeo cuantitativa para autismo en deambuladores (18 a 48 meses).

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico de TEA se basa en una evaluación clínica realizada por especialistas debidamente formados en la identificación de las desviaciones y alteraciones del desarrollo, particularmente en los trastornos de la comunicación y del lenguaje, del juego, de la cognición, de la integración sensorial y del comportamiento.

Neuromed Argentina cuenta con personal certificado para la evaluación de la escala ADOS-2 y para la administración de la entrevista clínica ADI-R, así como instrumentos de evaluación de validez internacional para completar diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista. La evaluación interdisciplinaria clínica completa incluye evaluación del desarrollo, evaluación neurocognitiva, evaluación neurolingüística, análisis clínico de la historia clínica y entrevista a los padres.

¿En qué consiste el tratamiento del autismo?

A partir de la evaluación interdisciplinaria se diseña el plan de intervención terapéutica más adecuado a la problemática del paciente. El tratamiento del autismo está dirigido a abordar al niño y/o adolescente en su problemática mediante la aplicación de técnicas de tratamiento del autismo y estrategias específicas dirigidas a mejorar, compensar y/o resolver dificultades en las áreas del desarrollo afectadas, junto con su entorno familiar y en coordinación con el ámbito escolar, considerando que el paciente está inmerso en un sistema que requiere orientación y acompañamiento durante el proceso terapéutico.

El abordaje terapéutico que proponemos se basa en los aportes de la neuropsicología infantil, disciplina que permite estudiar y comprender el funcionamiento neurocognitivo y comportamental del paciente en relación con el estado funcional del cerebro en desarrollo.

Entrenamiento neuropsicológico

El entrenamiento neuropsicológico se sustenta en la plasticidad cerebral, por la cual, cuando se activan determinadas funciones cerebrales mediante el ejercicio persistente y estructurado, se producen modificaciones en el funcionamiento neuronal obteniendo mejoras en el desempeño cognitivo y conductual de la persona.

Los tratamientos propuestos son habitualmente multimodales, debido a que las alteraciones en el desarrollo abarcan, por lo general, más de un dominio.

Ofrecemos a los pacientes módulos específicos de tratamientos realizados por profesionales altamente capacitados, con el apoyo y la utilización de herramientas tecnológicas de última generación y de comprobada eficacia.

¿Qué es la EMT (Estimulación Magnética Transcraneal)?

Es un método en el que se utiliza tecnología de pulsos magnéticos que estimulan la corteza cerebral modulando las redes neuronales implicadas en diferentes actividades cerebrales. Es un tratamiento seguro, indoloro y sin efectos secundarios. Simultáneamente se realizan tareas específicas de entrenamiento sensorial, motor y cognitivo.

Estos procedimientos permiten lograr un alto grado de mejoría funcional, superior al logrado por los tratamientos clásicos farmacológicos y no farmacológicos.

¿Cuándo es necesario comenzar con el tratamiento?

Lo antes posible. Es un tratamiento que se puede realizar a cualquier edad. El tratamiento del autismo precoz y la estimulación a tiempo tiene mejores resultados

¿Por qué es útil la rehabilitación cerebral con ondas magnéticas?

Porque las ondas magnéticas reactivan a las neuronas y las reconectan produciendo un cambio cualitativo en la posibilidad de expresarse y conectarse como así también potencia diferentes habilidades cognitivas.

¿En qué te podemos ayudar desde Neuromed Argentina?

En la realización de la evaluación Interdisciplinaria y en la realización de tratamientos innovadores que potencian la recuperación neuronal.

¿Cuánto tiempo tenés que disponer para hacer un diagnóstico en Neuromed?

La evaluación interdisciplinaria puede ser de dos modalidades:

Evaluación habitual (2 semanas): Las evaluaciones se realizan en un tiempo reducido, sin demoras innecesarias.

Evaluación intensiva (2 a 4 días): especialmente destinada a familias que residen fuera del Gran Mendoza.

¿Cuánto tiempo requiere el tratamiento con Estimulación Magnética Transcraneal?

Módulos de tratamiento del autismos de 2 a 3 semanas

Módulos de evaluación TEA

ADMISIÓN
Lic. Mariela Bustos
Entrevista con los padres.
Valoración clínica de la historia del desarrollo y motivo de consulta.

Planificación de la evaluación interdisciplinaria del equipo de profesionales de Neurología.

EVALUACIÓN NEUROLÓGICA
Dr. Raúl Otoya

EVALUACIÓN PSIQUIÁTRICA
Dra. Roxana Galeno

EVALUACIÓN NEUROCOGNITIVA PSICOPEDAGOGÍA
Lic. María Laura Llinás
Lic. Verónica Fernández
Lic. Magali Mafauad
Lic. Noelia Marquesini

EVALUACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA FONOAUDIOLOGÍA
Lic. Natalia Suárez
Lic. Sonia Aguirre

EVALUACIÓN TERAPIA OCUPACIONAL
Lic. Gabriela Carlino

EVALUACIÓN PSICOLÓGICA INDIVIDUAL Y FAMILIAR
Lic. Celeste Huetagoyena
Lic. Marisa Adaro

ATENEO INTERDISCIPLINARIO
Discusión del caso.
Elaboración del diagnóstico.
Sugerencias terapéuticas.

ENTREVISTA DEVOLUTIVA
Entrevista con los padres.
Entrega de informes.

DISEÑO DEL PLAN TERAPÉUTICO

Sobre Neuromed Argentina

¿Quiénes somos?

Un equipo interdisciplinario de alta calidad humana y profesional, con experiencia y dominio en su especialidad, en constante actualización, que brinda un servicio de excelencia en la evaluación de niños y adolescentes que presentan déficits o alteraciones en el desarrollo cognitivo, conductual y/o lingüístico comunicacional.

¿A quiénes está dirigido este módulo de evaluación?

Niños a partir de 24 meses de edad y adolescentes.

¿Con qué especialidades cuenta el equipo?

Neuropsicología
Psicopedagogía
Fonoaudiología – Neurolingüística
Psicología
Terapia Ocupacional
Neurología
Psiquiatría

¿Qué tipo de problemáticas se abordan?

Entre otras:

          Dificultades generales de aprendizaje.

          Trastornos específicos de aprendizaje: dislexia, disgrafía, discalculia.

          Trastornos del espectro autista.

          Trastornos del desarrollo intelectual.

          Trastornos del lenguaje y de la comunicación.

          Trastornos del comportamiento.

          Trastornos del estado de ánimo y trastornos de ansiedad.

          Trastorno por déficit de atención / Hiperactividad.

          Epilepsia.

¿Con qué contamos en nuestro equipo?

              Profesionales con experiencia y formación especializada.

              Evaluaciones interdisciplinarias.

              Diagnósticos completos, claros y precisos.

              Abordaje integral médico – terapéutico – educativo.

              Ateneos semanales de discusión de casos.

              Orientaciones a las familias.

              Asesoramiento en la institución escolar.

Equipo de profesionales

NEUROLOGÍA
Dr. Raúl Otoya

PSIQUIATRÍA
Dra. Roxana Galeno

SERVICIO DE NEUROPSICOLOGÍA INFANTIL
Lic. Mariela Bustos

PSICOPEDAGOGÍA
Lic. Laura Llinás
Lic. Verónica Fernández
Lic. Magali Mafauad
Lic. Noelia Marquesini
Lic. Romina Errio
Lic. María Luján Campoo

FONOAUDIOLOGÍA

Lic. Natalia Suárez
Lic. Sonia Aguirre
Lic. Yemina Ortiz

PSICOLOGÍA

Lic. Celeste Huetagoyena
Lic. Marisa Adaro

TERAPIA OCUPACIONAL

Lic. Gabriela Carlino

Programas especiales

          TEA

          Dislexia

          Epilepsia

          TDAH (Trastorno de Déficit Atencional e Hiperactividad

          TEL (Trastornos específicos del lenguaje)

 

                                                                                                                                        

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